Solo para Zappa, ya que en este mes es su cumpleaños
miércoles, noviembre 25, 2009
Solo para Zappa, ya que en este mes es su cumpleaños
domingo, noviembre 22, 2009
SOBRE UN TEXTO.
Una señora que no recuerdo como se llama, presentaba un libro a bautizar, pero no hablaba de ese libro si no de otro de un autor diferente.
Hablaba por el micrófono y recordaba un pedazo de texto leído en un libro que no escuché como se titulaba ni quién era el autor del mismo.
Esto sucedió en el bautizo de un libro de Fedosy Santaella.
Ella decía que había leído en un libro que no era el de Fedosy, como una mujer había decapitado a sus seis hijos con un cuchillo de cocina.
La señora que hablaba por el micrófono recuerda que cuando el autor del libro lo presentaba a la gente la noche del bautizo de ese libro, un hombre del público se le acercó a preguntarle si esa historia de la mujer que había asesinado a sus hijos era verdad o era fruto de la imaginación del escritor.
El escritor le dijo que esa historia era real y que había sucedido en un pueblo no se sabe dónde, ni cuando, ni como.
Entonces el hombre que le preguntaba dijo: “Gracias a Dios que es verdad lo del asesinato de esos seis niños por su madre y no una historia imaginada inventada por usted, porque no puedo creer que exista un pensamiento tan terrible y tan lleno de maldad en la mente de un escritor.”
sábado, octubre 31, 2009
jueves, octubre 22, 2009
martes, octubre 06, 2009
POR UNOS ZAPATOS DE MUJER COLOR ROJO
Carlos Zerpa
Giovanni estaba verdaderamente enamorado de Gabriella, de hecho en tan solo tres meses de amores ya se habían comprometido para el casamiento y esto tenía felices a toda la colonia italiana, los amigos veían a los dos tórtolos y los llamaban los G - G, por esa coincidencia de que ambos nombres de los jóvenes amantes comenzaban con esa letra.
En todos los lugares se les veía juntos y aunque se amaban apasionadamente Gabriella continuaba siendo virgen y así llegaría al matrimonio. Giovanni aunque era desde ya uno que había tenido muchas amantes y experiencias bajo de las sábanas, la respetaba y esperaba la primera noche nupcial, para hacer el amor con su amada, en la luna de miel que estaba programada con una buena vuelta por Italia… Roma, Nápoles, Sicilia, Siena…
Giovanni fue en la ciudad de Maracay, a comprar unos amortiguadores para su carro que no se conseguían en Valencia y se encontró con Nino su viejo amigo de niñez, que había hace poco regresado de Italia. Ya con los amortiguadores en la maleta del auto y a causa del encuentro con Nino, el hambre y el calor intenso de la ciudad fueron a comer en la “Trattoria Nonna Gigia” y a tomarse unos tragos para recordar viejos tiempos.
Entre risas, tomando vino y gratos recuerdos de pronto apareció en la Trattoria una mujer despampanante, como esas modelos que se ven solo en las revistas o en la televisión, saludo afectuosamente a Nino y le fue presentada a Giovanni.
Eso fue amor a primera vista como dicen. Para no hacer tan larga la historia les diré que entre besos, tragos y caricias Giovanni y Francesca se escaparon del lugar dirigiéndose al estacionamiento de la Trattoria, se metieron en el automóvil y en el asiento de atrás del carro se desvistieron y dieron rienda suelta a su desenfrenada pasión, una y otra vez hasta quedar exhaustos.
Estaban abrazados y viendo como la tarde se convertía en noche, cuando de pronto Giovanni miró el reloj y recordó que le había prometido a su futura suegra la señora madre de su prometida Gabriella, que él la iba a llevar al aeropuerto para que tomara su avión con destino a la isla de Margarita, esa noche. ¿Esa noche? Porca la miseria, solo quedaban pocas horas para salir de Maracay, llegar a Valencia, buscar a la suegra y llevarla al aeropuerto para que no perdiera el vuelo, puttana Eva…. Le dio un beso a Francesca, le dijo que su padre estaba enfermo, que el cane no tenía comida, que no, que sí y prácticamente la sacó a empujones del carro, aceleró al máximo, salió del Estado Aragua, entró al Estado Carabobo pasó al lado del lago, atravesó la ciudad de Valencia, abrió la guantera y sacó un frasco de agua de colonia que siempre tenía para limpiarse las manos, prácticamente se dio un baño de perfume para disipar cualquier olor que lo inculpara.
Llegó justo a tiempo y ya su suegra y su prometida lo estaban esperando en la puerta de su quinta, Gabriella se montó delante con él, le dio un beso y le dijo que se había puesto mucho perfume, la suegra se sentó en la parte de atrás con su maleta de viaje.
Acelerar de nuevo velozmente rumbo al aeropuerto, explicándoles que venía de Maracay y la cola de carros estaba fuerte por el volcamiento de una gandola, el aire acondicionado del carro se apagaba y prendía solo, el calor intenso afuera, que nunca viviría en Maracay por ser una ciudad que parecía un cuartel, la música en el reproductor sonando a Nicola de Bari, que se encontró con el querido Nino, que Nápoles estaba bellísima…. Cuando de pronto al caer en un hueco de la autopista ve como salen debajo del asiento al lado suyo un par de zapatos de tacón alto, zapatos de mujer de color rojo. El corazón se le salía por la boca, los ojos se le pusieron desorbitados, comenzó a temblar y un frio sudor comenzó a cubrirle el cuerpo… coño eran los zapatos de Francesca que con la prisa había dejado dentro del carro cuando la sacó abruptamente, estaba perdido, no podía explicar que hacían esos zapatos en su auto, la boda se iba al carajo, la novia comenzaría a llorar y lo dejaría, estaba perdido. Gabriella estaba medio dormida así que en un movimiento de máxima velocidad bajó rápidamente la mano tomó los zapatos rojos, abrió un poco su puerta, la del conductor y dejó caer el calzado incriminatorio en medio de la autopista, cerró la puerta cautelosamente y comenzó una sonrisa a dibujarse en sus labios… Coño de la que se había salvado.
Llegaron al aeropuerto, se bajaron, tomó el equipaje de su futura suegra y vio que ella no se bajaba del carro buscando los zapatos que se había quitado al montarse para relajarse mientras hacía el viaje.
Qué extraño decía, me los quité y no los encuentro, como es posible que desaparecieran, eran unos zapatos de tacón de color rojo y juraría que los traía puestos, no soy una loca para salir de mi casa descalza.
domingo, octubre 04, 2009
CASUALMENTE ELLA
Muy bella en verdad una diosa hecha mujer, la había conocido esa misma tarde en las galerías de Soho, para ser más precisos en la galería Leo Castelli viendo una exposición de Meyer Vaisman… De ahí subieron a Sonabend y continuaron su recorrido calle abajo por la West Broadway hacia Tower Records a comprar un CD de Philip Glass, cuando les dio hambre y se dirigieron hacia el restaurant “La Gamelle” en el número 58 de Grand Street a comer Mejillones.
Dejó su abrigo sobre la silla y su cartera sobre la mesa pero no regresó, a la tercera copa de champaña él la fue a buscar al baño pero estaba vacío, revisó la cartera de ella y se encontró una billetera repleta de dollares, una polvera, un pomo de cocaína, un collar y una pequeña pistola calibre 22.
Él no tenía dinero para pagar esa abultada cuenta, así que tomó un par de billetes de la cartera de su amiga y pagó.
Fue llamado a la gerencia del restaurant pues los billetes eran falsos, de hecho toda la gran paca de papel moneda que tenía eran falsos, ese dinero no era suyo pero pagaba con él… eso le explicaba a la policía mientras rendía declaraciones y era arrestado por poseer y pagar con dinero falsificado, por porte de arma sin autorización, por tenencia de droga y por pendejo, ya que ni sabía cómo se llamaba ni quien era esa mujer con la que andaba esa tarde.
miércoles, septiembre 30, 2009
HOMBRE SUMERGIDO
HOMBRE SUMERGIDO
Para mi hijo Sebastián
Carlos Zerpa
El calor lo tenía sofocado y casi no podía respirar esa tarde tan calurosa de ese verano infernal que se acentuaba en una ciudad cubierta de hormigón y de asfalto.
Llegó a su casa encontrándola vacía, ya que su mujer había salido a secarse el cabello en la peluquería y su hijo pequeño estaba con su hermano mayor en el cine viendo una película de enanos y dragones.
Un ardor en el cuello debajo de sus dos orejas lo inquietaba y al quitarse la corbata y la camisa cuello duro, descubrió que tenía un par de profundas cortadas debajo de sus orejas. Que aunque no le sangraban eran de verdad inquietantes.
Se lavó la cara y se miró las heridas en el espejo del baño no pudiendo creer lo que veía, luego se dio cuenta que poseía además en sus manos, membranas interdigitales como las que tienen las ranas… entonces muy sudado y nervioso se dispuso a darse un buen baño de tina y para ello llenó de agua muy fría la bañera.
Al sumergirse se dio cuenta de lo bien que se sentía al estar dentro del agua, se refrescó, relajó, suspiró y casi se durmió.
Entonces presenció cómo sus brazos se reducían a tal punto que ahora solo tenía sus manos pegadas al tronco, que sus piernas se les habían pegado en una sola y que sus pies se movían solos abajo por su propia cuenta… Un ojo se le trasladó hacia un costado de su cara, hacia su cien y el otro hacia la otra, poniéndoselos a los lados de su cabeza, el cuello le había desaparecido y todo su cuerpo tomaba rápidamente una coloración azul verdosa… estaba baboso y lleno de escamas.
Se había transformado en un pez verdiazul como metálico.
Al llegar su mujer a la casa lo descubrió nadando apretadamente en la bañera, al llegar los hijos y ver ese regalo que les había dejado su padre decidieron sacarlo de la tina y ponerlo en el estanque del patio, suerte de piscina llena de piedras, arenillas, algas tortuguitas y peces rojos para que estuviese mucho más a sus anchas. Lo subieron desde la tina a la superficie con unas toallas y lo llevaron a duras penas hasta el estanque debajo del sauce.
El pez comenzó a nadar intentando comunicarse con su esposa e hijos pero no lo podía conseguir.
Llegó la noche y todos se fueron a sus habitaciones un tanto preocupados pues su padre aún no llegaba de la calle y no contestaba el teléfono celular.
A eso de las 11 de la noche se revirtió el proceso y el pez comenzó a volver a ser hombre, se cerraron sus branquias y tuvo que sacar la cabeza fuera del agua para respirar, sus aletas se transformaron en brazos y sus piernas volvieron a aparecer, regresaron sus orejas, su cabello y su ombligo.
Salió del estanque desnudo, mojado y tiritando del frio, entró al baño a darse una ducha para sacarse con jabón el agua del estanque y el fuerte olor a pescado que tenía en su piel.
Cuando su mujer lo vio empapado no pudiendo dar crédito a sus ojos, él se encogió de hombros sabiendo que le iba a ser difícil explicarle y que ella le creyera lo que le había acontecido.
Con los labios morados por el frio tan solo le dijo: “He estado sumergido”.
lunes, septiembre 28, 2009
El arte viste de frailejón al cine
El arte viste de frailejón al cine
El Festival de Cine Venezolano de Mérida vuelve a celebrarse en la Ciudad de los Caballeros, por quinto año consecutivo. Ya es un festival consolidado y el máximo encuentro de discusión e intercambio de nuestro cine. Bajo la organización del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), la Universidad de Los Andes (ULA) y muy especialmente de la Fundación para el Desarrollo de las Artes y la Cultura (Fundearc), su más tenaz promotora, el festival reunirá en su competencia oficial una cifra récord: 15 largometrajes de ficción de lo más reciente de la producción nacional. El cine venezolano vive un momento de crecimiento significativo.
viernes, septiembre 18, 2009
RASGADODEBOCA
RASGADODEBOCA # 30http://rasgadodeboca.blogspot.com/
CONTENIDO
miércoles, septiembre 16, 2009
PERSONAJES CON TOQUE.
PERSONAJES CON TOQUE.Kid Calavera fue un buen boxeador en su tiempo y en todo el Estado Carabobo lo respetaban por haber ganado todas sus peleas por Nock Out, dicen que de tantos coñazos que le dieron enloqueció. De hecho el Kid estaba loco de bola, hablaba solo, lanzaba sus puños en una pelea imaginaria contra el aire, contra unos enemigos invisibles… Y la gente se asustaba.
Kid Calavera siempre pedía dinero y la gente se impresionaba con él y lo rechazaban pues era sucio y maloliente.
Si le dabas una moneda de 0,25 lo que nosotros llamábamos “un medio”, El Kid decía en argot beisbolero que había bateado un hit, si le dabas una de 0,50 “un real”, entonces decía que había bateado un tubéy (Two Base) y si le dabas un Bolívar se alegraba y gritaba “bateé un Jonróooooon… coñooooo” (Home Run).
Al Kid de vez en vez lo agarraban los bomberos y le daban un buen baño, le afeitaban la larga y negra barba y lo dejaban de nuevo en la calle para que mendigara, que pidiera limosna pero limpio. Kid Calavera bañado y afeitado ya no era el mismo.
El heladero de la “marchantica efe” era muy agresivo, vendía helados pero vivía de mal humor y amargado, uno podía saber cuando llegaba pues escuchaba a lo lejos la canción que hiciera popular esa marca de helados… “Helados efe, efe es, niños y grandes saben lo que es….” si uno le preguntaba ¿Cómo están los helados? Y él respondía arrecho: “helados”, si uno le preguntaba de que sabores los tenía, él respondía buscando peo: “De guevo y leche” y si uno le preguntaba si estaban buenos los helados, él nos decía abriéndose la camisa: “Bueno estoy yo pa´echá coñazos”. De hecho él no vendía sus helados en nuestra plaza ni nosotros se los comprábamos.
Ese hombre que llamábamos Nueva York era tranquilo pero daba como miedo, sus ojos se le iban para atrás y se le quedaba la vista en blanco, siempre estaba pidiendo dinero para irse a la población de Guacara, pero como pedía y seguía pidiendo para ese viaje, nosotros decíamos que ya de seguro tenía dinero suficiente para irse a Nueva York y lo bautizamos con ese nombre.Nueva York tenía una manía y era irse a la fuente de soda Chipi – Chipi, a la fuente de soda “Haway” o al supermercado “Dony” a agarrar los pitillos de plástico y sacarlos escondido mirando a todos lados, los cuales se iba masticando y tragando, uno a uno durante horas… La última vez que supimos de él fue que lo habían operado de emergencia y le habían sacado del estómago una bola enorme de pitillos de plástico.










